Las calles específicamente los semáforos se convierte a diario en un circo ambulante donde muchos jóvenes y niños demuestran sus habilidades artísticas; José y Tamara nacieron en las calles de Medellín, como indigentes desde pequeños aprendieron a sobrevivir, comiendo alimentos sacados de las basuras, restos de comida de restaurantes y también solo lo que les regaban los ciudadanos caritativos, lamentamente veían a cada instante a sus padres consumir drogas; pero a pesar de esa vida tan triste y desolada, ellos todos los días practicaban malabares, juegos con pelotas y movimientos con antorchas de fuego; los sueños y los anhelos de aquellos hermanos eran los de ser famosos, ser aplaudidos, y felicitados por un público.
Cierto día por cosas del destino, Tamara se encontraba realizando su trabajo en uno de los semáforos de la calle San Juan, cuando de un momento a otro pasa un imprudente motociclista que no vio el semáforo en rojo y arrastro a Tamara una cuadra y media dejándola gravemente herida; su hermano José, con algunos ciudadanos que pasan en el momento por el lugar corrieron a socorrerla y la llevaron a un centro médico, Tamara entro en estado de coma, se encontraba muy mal herida, su hermano muy triste, lloraba y lloraba en el hospital, cuando estaba allí se le acerca un anciano lo consuela y el da ánimos, como algo increíble en medio de tanta tristeza aquel anciano le cuenta un chiste que le roba una sonrisa a José, él se calma un poco y sigue esperando noticias de su hermana, cuando voltea a mirar a la silla del señor, extrañamente solo ve un sobrero, una bola de pimpo roja y una carta con colores muy resplandecientes, él la coge y la lee lentamente, la carta decía: “hola José te cuento que a ti a tu hermana les he seguido el rastro por mucho tiempo, conozco un poco de sus habilidades artísticas, la fortaleza, las ganas que le ponen cuando trabajan con malabares, por lo cual quiero que vengan a mi circo y que demuestren todas sus habilidades. Los aprecio atentamente el payaso Muequín”. José en ese momento se siente muy alegría pero a la vez triste por el accidente de su hermana. Pasan algunos días y meses y Tamara sale del coma, y se va recuperando, cuando despierta su hermano le cuenta la buena noticia, aquella noticia fue el remedio para que Tamara se recuperara más pronto de lo posible, después de eso los dos hermanos buscaron a misterioso payaso y aceptaron trabajar con él en el circo Madagascar, felices hoy en día son el espectáculo y alma sonriente de niños, jóvenes y adultos que visitan el maravilloso mundo de risas, colores, y admiración.